martes, 28 de enero de 2014

29/11/2013 Viernes.

Vigesimonoveno día del onceavo mes del decimotercer año del segundo milenio.

Alcalá de Henares (Madrid)

Desde ayer en tierra de D. Miguel de Cervantes Saavedra…, pero hoy sería nuestro primer día de clases en esta bella ciudad Patrimonio de la Humanidad…


            Lo primero del día sería hablar del lugar en el que nos encontrábamos y su importancia en la historia de la literatura de la humanidad… Desde hoy, lo primero que verían mis alumnos al entrar a clase sería el más importante libro escrito jamás…, y en torno a él, y a sus personajes, giraría gran parte de todo lo que se trabajara en clase….



            Tras las presentaciones, cada uno recibiría las instrucciones necesarias para realizar sus tareas, a excepción de MS y GA, que ya tenían muy claro lo que tendrían que hacer (repasos y quincenas).

            Los pequeños continuarían con sus fichas individualizadas de grafomotricidad, y dispondrían de tiempo para poder colorear y dibujar una vez que las acabaran. El estado de ánimo de mis alumnos los días de traslado suele ser bastante “alterado” (normalmente por el ruido creado mientras los operarios trabajan para levantar la carpa), así que lo mejor, si ellos mismos se ven con la necesidad de dibujar y “desconectar” porque, como dicen, “no se concentran”, es dejarles que se expresen y aprendan de una forma más lúdica para ellos.


            AS y ÁQ también tendrían una mañana tranquila, y la pasarían toda prácticamente con el ordenador. A ellos les propondría una idea que creía les gustaría (tal y como resulto al final), aunque tenía mis dudas sobre si se podría llevar a cabo finalmente.

            Al igual que les presenté a todos El Quijote, a ellos también les presentaría “Nuestro Camaleón”, una revista escolar digital.


La idea sería ofrecerles la posibilidad de crear una revista escolar del colegio del circo a partir del segundo trimestre (y que incluso fuera publicada y editada), y para ello podrían coger ideas de la revista que les ofrecía. Esta idea les motivaría enormemente, y mientras “le echaban un vistazo” podrían haciendo también su trabajo diario:

-     Lengua Castellana, a través de la lectura de diferentes tipos de textos…

-     Conocimiento del Medio, al poder descubrir qué tipo de animal es un camaleón, su hábitat, etc.

-     Razonamiento lógico-matemático, con los pasatiempos que se encontrarían en las últimas páginas de la revista.

-     Educación Física, con páginas dedicadas a noticias deportivas…

-     Educación para la Salud, con artículos sobre alimentos saludables…

-     Educación para la Ciudadanía y valores, a través de otros tantos artículos…


            La revista, y la idea de poder crear ellos la suya propia, les resultarían tan interesantes que llegarían a la hora del recreo sin darse cuenta.

            Tras ese descanso todos tendrían la oportunidad de aprender jugando.

DI y EP utilizarían de nuevo el libro del circo, que ya hubieron utilizado en anteriores ocasiones, para repasar el conteo y trabajar tanto la memoria como la atención, ya que deberían localizar en sus páginas objetos, animales y personas que ya habrían localizado en anteriores ocasiones.

Después de haber estado haciendo cierto esfuerzo mental, aprovecharíamos el buen tiempo para jugar y aprender Matemáticas, a través de la Educación Física, y para ello utilizaríamos las sillas del bar del circo. Sería una actividad muy sencilla y entretenida, ya que se trataría de mover las sillas para contarlas y agruparlas en un conjunto determinado de número (grupos de tres, cuatro…). Y para concluir, y a modo de vuelta a la calma, haríamos una pequeña introducción a la suma con unos juegos de sombras sobra una de las paredes del colegio.
 


 
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Mientras los pequeños fueran haciendo todo esto, por su parte, AS y ÁQ trabajarían aspectos relacionados con el cuerpo humano. Haciendo uso del ordenador, y a través de juegos digitales interactivos, deberían buscar el nombre de diferentes huesos, músculos, articulaciones, y de las principales partes del aparato digestivo y respiratorio, pero no sólo en castellano, sino también en inglés.

Luego, cuando hubieran concluido, y para continuar con el repaso y aprendizaje de vocabulario de inglés y castellano, jugarían a intercambiarse una lista de palabras (cada uno la escribiría en su lengua materna) con la intención de devolvérsela al compañero con la respuesta y traducción correcta a cada una de esas palabras.


 
De esta forma, entre juegos, no nos daríamos cuenta de que la hora de volver a casa llegó…  

2 comentarios:

  1. Yo de ser pequeña quiero que seas mi profe...

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  2. Jajajajaja... Gracias me lo tomo von un gran halago viniendo de una compañera.

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